Durante el año 2012, la pasada administración gubernamental desarrolló un debate interesantísimo en torno a ciertas reformas constitucionales, lo cual incidió en la celebración de un plebiscito nacional para auscultar la opinión del pueblo. En particular se reformaba la constitución para eliminar el derecho absoluto a la fianza, del cual goza toda persona acusada de un delito grave, y por otro lado para impulsar un tipo de reforma legislativa. Así las cosas nos organizamos como pueblo, de distintas formas, colores y sabores, y eventualmente el 19 de agosto, derrotamos al estado – triunfamos los que creíamos en otro tipo de organización jurídica para nuestra sociedad. Se apoyó el principio de más libertad y el de más instancias democráticas – se le votó en contra al gobierno.