Mar07292014

Last update12:00:00 AM

¿Ser o no ser, colonia, esa es la pregunta?

  • PDF

El próximo martes 6 de noviembre de 2012, se habrá de llevar a cabo un proceso simultáneo de elecciones generales y una consulta plebiscitaria al pueblo de Puerto Rico. Este evento será de trascendental importancia para los puertorriqueños, toda vez que les permite expresarse. Ahora bien, el problema versa que dicho evento no está sancionado por el poder metropolitano – es decir por Washington, y en particular por el Congreso de los EE.UU, quien como administrador del territorio de Puerto Rico, es la última palabra en que puede hacerse y que no puede hacerse. Hay un largo debate en cuanto a la resolución del estatus colonial o territorial de Puerto Rico. Este largo debate incluye el proceso de descolonización parcial que iniciara el Congreso de los EE.UU durante la década de 1940, y el cual culminó con la constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico de 1952. Este proceso no logró impulsar la descolonización plena de la isla; tan solo proveyó un gobierno autónomo, el cual sirvió para que el poder metropolitano, Washington, le justificara a la Organización de las Naciones Unidas el remover a Puerto Rico de la lista de territorios bajo fideicomiso. Lo cierto es que el caso de Puerto Rico por los pasados 62 años nos ha sido uno de satisfacción para nadie. El caso de Puerto Rico aún se sigue ventilando en todos los foros posibles, lo cual incluye el Comité de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas, el propio Congreso de los EE.UU, y sobre todo las consultas que de forma periódica y sin titubear se le hacen al pueblo de pueblo.

En estas elecciones, y durante el plebiscito que se habrá de realizar, el pueblo tiene la opción de votar de forma voluntaria en un proceso no vinculante con el Congreso de los EE.UU, quien es a fin de cuentas el que decide finalmente que pasa en el país. Me parece que la gente debe salir a votar, en la primera pregunta diciendo que no desea seguir en la relación territorial con los EE.UU. En la segunda pregunta, ante las opciones de estatidad, ELA soberano e independencia, la gente debe votar por lo que le parezca.

En fin, que si me dicen exprésate, aunque sea en una fiesta de disfraces, no voy a titubear y lo haré: no quiero seguir en una relación territorial con Washington.

 

 

 

<