Mié10222014

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AGP: Empleo, Empleo… bien pagos

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Podemos coincidir con Alejandro García Padilla (AGP) de que el país necesita empleos bien pagos. Muy orgulloso me siento de haber tenido de maestro en mis experiencia de Relaciones laboral a Ricardo Santos Ramos de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER) a principios de los ’90; a Pedro A. Grant Chacón de la Unión Independiente de Trabajadores del Aeropuerto (UITA) a mediado de ’90 y mis compañeros de la Junta de Directores de la Cumbre Social a finales de los ’90 y a principio de siglo XXI. En mis veinte años de experiencias en Relaciones Laborales he aprendido como se mueve la negociación de un convenio colectivo se comienza trabajando con los puntos o cláusulas que estamos de acuerdo o coincidimos con el Patrono y nos ponemos de acuerdo con el patrono para iniciarlas. Con la iniciación de los que estamos de acuerdo hemos comenzado a negociar. Sindicalistas, trabajadores, profesionales, desempleados y recién graduados de las universidades coincidimos en que Puerto Rico necesita urgentemente empleos bien pago. Así que todos (as) entendemos que una cláusula como esa, la podemos iniciar o estipular. Escuché a Alejandro García Padilla candidato por el Partido Popular Democrático en su discurso del 25 de julio de 2012, en la celebración de la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, en el Municipio de Mayagüez. Allí esbozó que Puerto Rico lo que necesita para salir de esta crisis son empleos y más empleos bien remunerados. Y yo me pregunto ¿Qué tipos de economía necesita Puerto Rico para tener una mejor calidad de vida? ¿Qué empleos se necesitan para el desarrollo de país?

Una economía social y solidaria es lo que necesita Puerto Rico. Unos buenos ejemplos de economía próspera fueron las Presidencias de José Ignacio (Lula) Da Silva en Brasil y de Michelle Bachelet en Chile. Esas Presidencias invirtieron en la gente, aumentaron la seguridad social y laboral y sus economías crecieron y se desarrollaron. Hoy son economías prósperas que han reducido la pobreza.

En la economía de Puerto Rico en los últimos años los únicos negocios que han prosperado son los de seguridad (alarmas, guardias, cámaras, armas) de vicios ilegales (drogas, prostitución) y legales (Lotos IVU, pega cuatro, tres, dos), casas de empeño valores, de cobro deudas, de embargos de casas y de venta de vehículos reposeídos y de las enfermedades mentales y espirituales. Esta son los negocios que las políticas publicas han propiciado.

Las políticas públicas deben ir dirigidas a planificar integralmente y no a continuar con gobiernos de improvisación y a paga fuegos. Tenemos que tener una visión del país que queremos y no estar a merced del mercado. Nuestra gente no pueden ser mercancías. Hay que retomar los trabajos con las comunidades para mejorarla calidad de vida de Puerto Rico. Se necesitan empleos que apoyen y fortalezcan los proyectos comunitarios. Si las comunidades están deterioradas terminamos con ciudades plagadas de criminalidad y con un país violento.

Luis Fortuño no ha sido ni será la solución para sacar a Puerto Rico del atolladero. Gracias a él ocupamos los niveles más bajos en los indicadores de una buena calidad de vida y los índices más altos en violencia y desempleo. Ni tan siquiera sus promesas a los bonistas ha podido cumplir.

Como trabajadores, debemos lograr la mejor negociación posible y encaminar a Puerto Rico hacia un rumbo de mayores oportunidades y de equidad para todos los Puertorriqueños. Tenemos la responsabilidad de asumir el control de nuestro país y exigir políticas que aspiren a una mejor seguridad social para las generaciones presentes y futuras. Por esto debemos considerar seriamente al candidato de mayor posibilidad de ganar y de contribuir al país pero necesita ideas de avanzada, gente de acción y votos para ganar.

Los puertorriqueños (as) somos trabajadores y luchadores y no podemos creer lo contrario. Queremos más empleo, empleo digno y oportunidades para contribuir al desarrollo de nuestro Puerto Rico. ¡Hagámoslo posible

 

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